
El día de ayer fuimos a las instalaciones de Microsoft, México, para conocer a un grupo de talentosos amigos dedicados a la tecnología.
Esta reunión se dio gracias a nuestro amigo y visionario impresor José Ignacio González, para conocerlos, ya que imprime algunas cosas para esta empresa.
En un ambiente natural y agradable platicamos de la personalidad de ¡Ka-Boom! Estudio y sus actividades, más que una junta ejecutiva parecía de amigos en donde se tomaron fotos y entre risas compartimos sugerencias de proyectos y los alcances que podríamos tener juntos.
Oscar, Hoacho y Bombilla hicieron algunos sketches y caricaturizaron a los presentes. Para sorpresa nuestra, nos tenían una caja de regalo: X-BOX 360, ¡no juegues!, comentamos algunos, yo la verdad sí grite de emoción, durante meses merodeábamos la posibilidad de hacernos de esta consola pero ya saben, hay prioridades; y ahora se hacía realidad uno de nuestros sueños gracias a nuestros nuevos amigos.


Hubo un dato curioso: nos ofrecieron algo de tomar y yo acepté un refresco de cola, así que acompañé a Rossana por el refresco, llegamos y pedí Coca Cola, pero al apretar todos los botones de dicho refresco no había: "entonces un Sprite" comenté, y nada; "bueno, una manzanita", y nada: en eso apretó en los botones de Coca Cola Zero y Light y salieron tres latas. Así nos regresamos a la oficina y abrí la lata de una Coca Cola Zero y le dí un sorbo, y entre pequeños sorbos... Bombilla y Oscar me comentaron que de repente me quedé callada, y no se entendía lo poco que hablaba, no lo sé, pero lo que sí sé es que empecé a sentir la lengua como Jar Jar: dormida y me sentí mareada, así que le pasé el refresco a Mau (que le gustan esas cosas extrañas)...
Saliendo les expliqué a Oscar y los demás Kaboones lo que me pasaba y se empezaron a reír y a preocupar, así que fuimos en busca de una galleta que mejoró mi situación. :(
Con decirles que cuando nos depedimos del grupo, en el lobby del edificio (pues nos acompañaron a la salida), me estaba despidiendo de otra persona que era un visitante y a quien confundí con uno de ellos, :( ¡que oso! --bueno, pensándolo bien eso también me pasa aún sin tomar Coca Cola Zero--, sólo el joven se limitó a decir: "no, yo no vengo con ustedes", y sonrió; José Ignacio, quien venía detrás de mí me observo también y ya ni recuerdo qué me dijo. Bueno, el caso es que fue divertido. (Eso creo).
Esta reunión se dio gracias a nuestro amigo y visionario impresor José Ignacio González, para conocerlos, ya que imprime algunas cosas para esta empresa.
En un ambiente natural y agradable platicamos de la personalidad de ¡Ka-Boom! Estudio y sus actividades, más que una junta ejecutiva parecía de amigos en donde se tomaron fotos y entre risas compartimos sugerencias de proyectos y los alcances que podríamos tener juntos.Oscar, Hoacho y Bombilla hicieron algunos sketches y caricaturizaron a los presentes. Para sorpresa nuestra, nos tenían una caja de regalo: X-BOX 360, ¡no juegues!, comentamos algunos, yo la verdad sí grite de emoción, durante meses merodeábamos la posibilidad de hacernos de esta consola pero ya saben, hay prioridades; y ahora se hacía realidad uno de nuestros sueños gracias a nuestros nuevos amigos.


Hubo un dato curioso: nos ofrecieron algo de tomar y yo acepté un refresco de cola, así que acompañé a Rossana por el refresco, llegamos y pedí Coca Cola, pero al apretar todos los botones de dicho refresco no había: "entonces un Sprite" comenté, y nada; "bueno, una manzanita", y nada: en eso apretó en los botones de Coca Cola Zero y Light y salieron tres latas. Así nos regresamos a la oficina y abrí la lata de una Coca Cola Zero y le dí un sorbo, y entre pequeños sorbos... Bombilla y Oscar me comentaron que de repente me quedé callada, y no se entendía lo poco que hablaba, no lo sé, pero lo que sí sé es que empecé a sentir la lengua como Jar Jar: dormida y me sentí mareada, así que le pasé el refresco a Mau (que le gustan esas cosas extrañas)...
Saliendo les expliqué a Oscar y los demás Kaboones lo que me pasaba y se empezaron a reír y a preocupar, así que fuimos en busca de una galleta que mejoró mi situación. :(Con decirles que cuando nos depedimos del grupo, en el lobby del edificio (pues nos acompañaron a la salida), me estaba despidiendo de otra persona que era un visitante y a quien confundí con uno de ellos, :( ¡que oso! --bueno, pensándolo bien eso también me pasa aún sin tomar Coca Cola Zero--, sólo el joven se limitó a decir: "no, yo no vengo con ustedes", y sonrió; José Ignacio, quien venía detrás de mí me observo también y ya ni recuerdo qué me dijo. Bueno, el caso es que fue divertido. (Eso creo).








































